18 febrero 2015

#77 CONTRA EL VIENTO DEL NORTE y CADA SIETE OLAS de Daniel Glattauer

Daniel Glattauer con la Editorial Alfaguara

CONTRA EL VIENTO DEL NORTE #1
264 páginas
En la vida diaria ¿hay lugar más seguro para los deseos secretos que el mundo virtual? Leo Leike recibe mensajes por error de una desconocida llamada Emmi. Como es educado, le contesta y como él la atrae, ella escribe de nuevo. Así, poco a poco, se entabla un diálogo en el que no hay marcha atrás. Parece solo una cuestión de tiempo que se conozcan en persona, pero la idea los altera tan profundamente que prefieren posponer el encuentro. ¿Sobrevivirían las emociones enviadas, recibidas y guardadas un encuentro «real»?
«Una novela dramática, loca, tierna, maravillosa y sobre todo emocionante…Un juego espléndido sobre la fantasía y la imaginación... Imprescindible.»
Hamburger Abendblatt


280 páginas

"Nunca habíamos estado tan cerca y al mismo tiempo tan lejos"

1) ¿Ya conoces a Emmi Rothner y a Leo Leike? Entonces es que has leído Contra el viento del norte, la inusual historia de amor en que dos personas que jamás se han visto se enamoran perdidamente por e-mail.

2) ¿Opinas que los enamorados se merecían verse personalmente, aunque fuera sólo una vez? Comienza a leer Cada siete olas.

3) ¿Te dispones a abrir este libro sin conocer Contra el viento del norte? Aquí tienes el equipaje necesario: Leo Leike vuelve de Boston tras poco menos de un año. En casa lo esperan noticias de Emmi Rothner. Ambos se dan cuenta de que sus sentimientos no han cambiado y piensan que quizá deberían verse una vez en persona. Pero Leo ha empezado una relación y Emmi sigue casada…

Daniel Glattauer vuelve a cautivar a los lectores y a la crítica internacional con su peculiar mirada sobre las relaciones amorosas en nuestro tiempo. Emmi y Leo nos enseñan que, después de que seis olas rompan en la orilla llega la séptima, y ésa trae siempre muchas sorpresas.

Hace años la única posibilidad que teníamos de encontrar nuestra media naranja se reducía a toparnos con ella en cualquiera de los lugares más o menos frecuentados en nuestra vida diaria (trabajo, estudios, ocio...), y entonces llegó ese "mundo paralelo" que al principio era todo un misterio que despertaba más fobias que filias y sin el que ahora nos resulta complicado concebir nuestro día a día: Internet. 

Internet, en lo que a la búsqueda del amor se refiere, ha abierto ante sus usuarios todo un mundo de oportunidades (redes sociales, portales de citas...). Las agencias matrimoniales al uso parecen haberse quedado obsoletas frente a la posibilidad de conocer o contactar a la vuelta de un click con cualquier persona que en otras circunstancias nunca habría coincido contigo. Personalmente, utilizar este recurso para este tipo de fines me produce más miedos que confianza, pero hay que reconocer que cada vez son más las parejas que frente a la pregunta "¿cómo os conocistéis?", "por Internet" es su respuesta.

Fuente
Sin ir más lejos, en el caso de Leo y Emmi esa sería su respuesta. Pero los chicos que hoy os presento no buscaban el amor, no recurrieron a ninguno de esos atractivos recursos virtuales para encontrar la horma de su zapato. Leo y Emmi se conocieron por equivocación, sí, sí, por equivocación: una dirección de correo mal apuntada... un punto de gentileza y... la cadena de mensajes que se desencadenó no tuvo fin.

Estamos ante un traje de dos piezas cuyos puntos se recorren en un suspiro. Constituido por concatenaciones de e-mails, la agilidad está asegurada. Todos los detalles descriptivos necesarios para comprender mejor la historia, o la información imprescendible para el buen desarrollo del tejido, son aportados por nuestros protagonistas. En esta historia lo único que importa son las personas, quedando la ambientación relegada a un segundísimo plano.

Contra el viento del norte es la primera pieza de este traje, aunque ya os adelanto que podría haber sido sin ningún tipo de problema una prenda única.  En mi caso, he disfrutado mucho más de esta primera entrega que de la segunda. Su originalidad, la locuacidad e ingenio de los protagonistas, y las complicaciones que van surgiendo en torno a su relación, me han mantenido enganchada a sus puntadas. Cada siete olas sigue la misma dinámica pero, qué queréis que os diga, me ha resultado un poquito más de lo mismo, y ese más de lo mismo ha acabado por dejarme la sensación de que no era necesario prolongar una historia que ya había tenido su momento y su magia. Sí, por varias razones que no comentaré porque creo que es importante que las descubra el lector, la historia de amor entre Leo y Emmi pierde un poquito su encanto inicial en esta segunda parte.

No obstante, si buscas una atuendo diferente, fresco, de rápido quita y pon, que en ocasiones te haga pensar y en otras sonreir, pruébatelo ;-)


11 febrero 2015

#76 EL HORIZONTE de Patrick Modiano



Patrick Modiano
160 páginas

El primer encuentro entre Jean Bosmans, un aprendiz de escritor, y Margaret Le Coz se produce por azar. Años después el protagonista de la novela se pregunta si las palabras que dos personas han intercambiado durante su primer encuentro se han disipado en la nada... ¿Y si todas esas palabras quedaran suspendidas en el aire y bastase tan sólo un poco de atención para captar sus ecos? Bosmans se busca entonces en un pasado sólo re­cuperable a partir de fragmentos de vida. Anotando uno a uno los recuerdos, avanza Bosman tras los pasos no sólo de sí mismo, sino de Margaret Le Coz. Pronto descubriremos que Margaret se esconde en los subur­bios de París y huye de Boyaval, una sombra amenazan­te que se cierne sobre los amantes. Treinta años más tar­de Bosmans redibuja el mapa de su relación con Margaret, motivado por el luminoso horizonte del título y no por la melancolía. Y es ese horizonte esperanzado lo que hace de esta hermosísima novela una obra pecu­liar dentro del hipnótico universo literario de Modiano.

La memoria, los recuerdos, esa nebulosa que se pasea por nuestro cielo particular y que muy frecuentemente dejamos pasar sin más pero que otras veces nos impulsa a desear disiparla, a querer esclarecer qué, cómo exactamente y por qué sucedió algo que formó parte de nuestras vidas y que ahora no es más que una masa informe.

Vivimos, dejamos pasar los días sobrellevando un presente y, sobre todo, anhelando un determinado futuro, pero en ocasiones la nostalgia nos visita. Una fotografía, un olor, una cara, un flashback... y viajamos al pasado. Un pasado a veces abierto, con capítulos inconclusos o con un final poco satisfactorio, y es entonces cuando pueden suceder dos cosas: preferimos dejarlo estar o decidimos resolver aquello que, con el paso de los años, aún nos inunda de inconformismo.

Y este es el caso de Bossmans. Treinta años después echa la vista atrás y comprende que su vida tiene más sombras que claros, más recuerdos con lagunas que floridos de respuestas, y no conforme con ello se propone reconstruir libreta en mano esos años que han determinado su presente. 

Fuente
«Tales fragmentos de recuerdos correspondían a esos años en que las encrucijadas nos salpican la vida y se nos abren tantas veredas que nos vemos en dificultades para decidirnos por una o por otra. Las palabras con que llenaba la libreta le recordaban el artículo acerca de "materia oscura" que había enviado a una revista de astronomía. Tras los acontecimientos concretos y los rostros familiares, era muy consciente de todo cuanto se había convertido en materia oscura: breves encuentros, citas fallidas, cartas perdidas, nombres y números de teléfono que aparecen en una agenda antigua y hemos olvidado, e incluso las personas con quienes nos cruzamos sin darnos cuenta siquiera. Igual que en astronomía, esa materia oscura era mas dilatada que la parte visible de la vida de uno. Era infinita. Y él escribía en la libreta el repertorio de unos cuantos destellos en lo hondo de la oscuridad. Unos destellos tan débiles que cerraba los ojos y se concentraba, buscando un detalle evocador que le permitiese reconstruir el conjunto, sólo fragmentos, partículas de polvo de estrellas. Le habría gustado sumergirse en esa materia oscura, empalmar uno a uno los hilos rotos, sí, ir hacia atrás para sujetar las sombras y saber más acerca de ellas. Imposible. Así que ya sólo le quedaba volver a dar con los apellidos. O incluso con los nombres. Hacían las veces de imágenes. Traían a la superficie impresiones confusas que costaba ver con claridad. ¿Pertenecían al sueño o a la realidad?» 
Varios son los personajes que se pasearán por ese pasado, personas que van y vienen, que entran y salen de la vida de Bossmans sin que él, ni nosotros, sepamos más que superficialidades. Pero sí hay alguien que acompañará a nuestro protagonista a lo largo de todo su periplo: Margaret Le Coz. De ella poco más que de lo demás sabremos, una mujer misteriosa sobre la que iremos resolviendo incógnitas pero que, ¿cómo no?, seguirá contruyendo esos claroscuros que constituyen la vida de Bossmans y dejándonos con interrogantes sin resolver.

Y es que si algo caracteriza esta prenda es el no ahondar en ninguna historia personal más de la cuenta (ni siquiera en la de sus actores principales), es el dejarnos puntos suspendidos que nos empujarán a recorrer todo el tejido para tratar de encadenarlos al resto. El horizonte nos sumerge en esa "materia oscura" de la que habla Bossmans y nos daremos cuenta de que cerrar el pasado no siempre es sencillo, ni para los personajes ni, por ende, para el lector.

"Todo cuanto vivimos al día lleva la marca de la incertidumbre del presente"
 Me acerqué a Modiano temerosa. Desconocía a esta aguja antes de recibir el Premio Nobel y las opiniones que fui descubriendo en mi afán por saber un poco más no me daban seguridad y firmeza a la hora de aproximarme a su obra. No obstante, debo decir que he disfrutado bastante de El horizonte, más de la prosa que de la historia en sí pero, ha sido una experiencia que repetiría sin dudar. Me he visto enredada entre las puntadas de este bordado, he admirado pequeños fragmentos del mismo y, a pesar de que he echado de menos que se cerraran todos los puntos, a nivel literario han sido unas horas gratificantes.

Fuente

"Yo también intenté construir durante estas décadas avenidas en ángulo recto, fachadas bien rectilíneas, postes indicadores para ocultar el pantano y el desorden primigenios, los malos padres, los errores de juventud. Y, a pesar de todo, de vez en cuando caigo en un solar que me obliga a notar de pronto la ausencia de alguien, o ante una fila de edificios viejos cuyas fachadas llevan heridas de la guerra como un remordimiento"




¿Y vosotros? ¿Habéis catado a Modiano?

Bases del reto

08 febrero 2015

Tarrolibreros

¡Hola tejedores!

Aquí os traigo la única iniciativa o reto (como se prefiera llamar) en la que, de momento, participo este año.

El 1 de enero, Carmen (del blog Carmen y amig@s) colgó este texto en su muro de Facebook:

Y... qué quereís que os diga, no dudé un segundo en participar. ¿Por qué? pues porque no me comprometía a un número determinado de lecturas, ni a un género concreto o unos títulos determinados... y, encima, era una motivación más para leer y leer todo lo posible, que además llevaba recompensa. Así que sí, decidí juntarme al grupo (en aquel momento pequeño) que se había animado a seguir la estela que Carmen nos proponía. 

Lo que menos esperaba es que la moda "tarrolibrera" llegara a tanta gente. ¡Actualmente somos 111 miembros! y estamos en contacto a través de un grupo de Facebook y el hashtag #tarrolibro2015


El plazo para poder unirse finalizó el 1 de febrero y siento enormemente no haber podido hacer antes esta entrada por si alguno de vosotros estaba interesado en participar, no obstante... ¿a quién no es capaz de llegar nuestra Carmen? Seguro que muchos de vosotros ya estabáis al tanto jeje.

En fin, de momento está siendo una experiencia estupenda, ya os contaré a final de año cómo se me ha dado la cosa, jeje. Por lo pronto, os presento mi tarro-libro particular: me llegó en un Sant Jordi bloguero gracias a Xula (del blog Caminando entre libros) y me pareció el candidato ideal para participar en una iniciativa literaria.




¿Qué os parece?
¿Vosotros también sois tarrolibreros?



Abrillantando las agujas

¡Hola costureros!

Fuente
Aquí me teneís, de vuelta después de... ¡casi dos meses de ausencia! Intento que estas lagunas cada vez sean menores pero, en ocasiones, el tren de la vida no te deja apearte en todas las estaciones que te gustaría. 

Han quedado en el cofre de las entradas perdidas algunas cositas que me hubiera gustado contaros como es debido: que he superado todos mis retos de 2014^^ y cuáles han sido mis lecturas favoritas del año que despedimos hace nada. En el último caso, finalmente, he decidido poner un apartado en la columna derecha del blog para quién esté interesado.

Este año no me he apuntado a ningún reto. Aún tengo pendiente el de Patrick Modiano organizado por Trotalibros que termina el 12 de febrero pero, en cuanto logre superarlo (voy apretada pero creo que podré conseguirlo), 2015 será un año sin presiones para leer pues me espera animadito en el terreno personal, jeje. Me han tentado muchos que he ido ojeando por la blogosfera, especialmente el de Serendipia Recomienda, reto en el que participé el año pasado y fue una experiencia fabulosa pero que este año me temo no podré repetir mi participación.

Y no puedo volver sin dejar muy claro cuánto siento no haberme dejado caer por vuestros rincones :(  Intentaré ponerme al día lo antes posible porque... os he echado de menos.

Bueno, no me enrollo más y... ¡vamos que nos vamos! que tenemos un año por delante lleno de buenas lecturas. ¡Ah! y me muero por contaros la única iniciativa en la que, de momento, participo este año pero... para eso tendreís que esperar un poquito :)

Muchas gracias por seguir al otro lado ;-)


30 diciembre 2014

#75 NADA de Carmen Laforet

NADA
Carmen Laforet
Editorial Destino
304 páginas

Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela. Andrea relata el contraste entre este sórdido microcosmos familiar poblado de seres extraños y apasionantes y la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias, centradas en la bella y luminosa Ena. Finalmente los dos mundos convergen en un diálogo dramático. Comparada por la crítica con Cumbres borrascosas, Nada destaca tanto por su prosa fresca y directa como por la extraordinaria sensibilidad en la recreación de una voz femenina. Cuando el libro acaba, el lector tiene la seguridad de poder encontrar, al volver la esquina, a una muchacha pálida y triste, con toda la fuerza de su juventud condensada en el mirar. Es Andrea, absorta, queriendo algo, sin saber qué. Como el resto de los protagonistas, ha nacido a la vida real por un prodigio de la creación artística. 
  
La guerra, devastadora es su llama al igual que lo son las cenizas que deja. Las bombas sesgan vidas y hacen aflorar miserias en el solar material y espiritual que dejan a su paso. Cuando una prenda promete regalarme el frío, más que el calor, de una historia de este tipo, suelo aceptarla (y si hablamos de la Guerra Civil Española, mas atraída me siento aún por ser un pedacito de mi pueblo) aún sabiendo que seguramente sufra. Es por ello que cuando Marilú en su Cuentalibros, sorteó este título con el fin de dar difusión a la iniciativa malagueña de Más libros libres, no dudé en participar y conseguí gracias a un golpe de suerte que ese librito llegara a casa ^^ (no se trata de la edición que recojo en esta reseña, estoy pasando las fiestas en mi tierra y no dispongo del libro exacto para hacerle una fotito).

28 diciembre 2014

¡FELICES FIESTAS!

 
Ainssss... Este año me ha pillado el toro, pero no puedo dejar estos días sin desearos lo mejor.
 
 
 
Nunca dejéis de tejer sueños con los que abrigaros de las tempestades de la vida.
 
FELICES FIESTAS

21 diciembre 2014

Amigo invisible 2014

¡Hola tejedores!


Cada año por estas fechas me gusta participar en alguno de los muchos amigos invisibles que se organizan por la blogosfera.
Esta vez me animé con el que organizó Alice del blog En el país de las maravillas y estoy encantada con el resultado :)
Neftis, del blog Nadie está solo, resultó ser mi amiga invisible y... no veas, no veas... el sorpresón que me esperaba.

Ahí va la foto de familia, sí, sí, ¡foto de familia!, de familia numerosa, !casi no me caben en plano!