22 diciembre 2011

#4. EL LABERINTO DE AGUA - Eric Frattini

   ¿QUÉ PASARÍA SI EL ORIGEN DEL CRISTIANISMO NO HUBIESE SIDO COMO NOS LO HAN CONTADO?



   Acabo de terminar El laberinto de agua de Eric Frattini. Llevaba algunos meses en mi estantería pues  ya había devorado muchas historias de templarios... de los secretos de la Iglesia Católica... del Santo Grial... Pero, ¡qué narices!, reconozco que es un género al que siempre vuelvo, así que... lo rescaté del olvido al que lo había confinado.

19 diciembre 2011

BENJAMIN LACOMBE

Y no puedo haber hablado de La mécanica del corazón y obviar a Benjamin Lacombe, su ilustrador.
Que los libros de Mathias Malzieu atrapen nuestras miradas en cuanto nos adentramos en la librería, no es casualidad, es el resultado del talento de Lacombe.
Pero, no sólo las novelas de Malzieu contienen el talento de este ilustrador francés. Edelvives, atesora un lista de pequeñas grandes obras de arte, porque... no podemos negarlo, la ilustración es todo un arte.



Os dejo algunos retalitos para que disfrutéis, aunque esta vez se trata de imágenes no deja de ser otro medio de comunicación fascinante.

06 diciembre 2011

#3. LA MECÁNICA DEL CORAZÓN - Mathias Malzieu


Un libro cuánto menos... curioso. Cortito, fácil de leer y cargado de un contenido que va más allá de lo obvio. Personalmente, no se parece a nada de lo que he leído hasta ahora.

Un libro con muchísima metáfora, tanta que a veces nos dificulta llegar "al meollo de la cuestión". Si no se alcanza ese "meollo" puede acabar resultando un cuento con exceso de fantasía, merengón o incluso una sinrazón; pero si se logra aunque sea rozarlo con los dedos... puede que no pase a engrosar tu lista de libros preferidos pero no te dejará indiferente.

Esta repleto de "retales" fabulosos, pasajes dignos recordar una vez finalizada su lectura:

#2. SAGA CREPÚSCULO - Stephenie Meyer



¡Sí, la SAGA CREPÚSCULO de Stephenie Meyer! Comprendo vuestro escepticismo pues yo misma comencé a leerlos como un "pasarratos" sin muchas más expectativas. Pero, a riesgo de ser calificada de romántica empedernida estancada en la adolescencia, he de decir que me vi totalmente absorbida por la historia sin otro interés que seguir... y seguir... y seguir... pasando páginas, y seguir... seguir... y seguir... finalizando entregas. Y ahora que he concluido los cuatro libros, disfruto de ese regustito que dejan las historias que de alguna manera te han hecho "latir con ellas".

Bella y Edward, adaptaciones cinematográficas aparte, me han desconectado del mundo real durante las semanas que les he acompañado en sus aventuras y desventuras. Y digo adaptaciones cinematográficas aparte porque, aún sabiendo que caigo en un tópico, las películas de la saga no sólo no superan sino que no igualan la versión literaria de esta historia. Si deseas conocer todos los detalles... pensamientos y por tanto sentimientos últimos de todos los personajes... Si deseas comprender al 100% esta rocambolesca historia entre humanos, lincántropos y vampiros, LEE.

Lee, sin esperar nada, y entonces tal vez te sorprendas.

25 septiembre 2011

"MENSAJE EN UNA BOTELLA" artículo de Carmen Posadas

Ojeando revistas atrasadas, de esas que se van acumulando en el revistero hasta que, cuando ya no cabe ni una más, te das cuenta de que debes hacer una "limpieza", un artículo de Carmen de Posadas me ha encontrado. Sí, me ha encontrado. Siempre que descubro algún "retal" de esos que me conquistan y me convencen de que es la manera de expresar una de esas muchas cosas que siento, estoy convencida de que son ellos los que vienen a mi pues llegan sin más, sin que me moleste en buscarlos.

En este caso, el "retal" que me ha cautivado tiene que ver con el sentimiento de aquel que escribe, una de las muchas maneras en que seguramente es posible expresar el encanto de la escritura, la magia que percibimos tod@s los adictos a la tinta.


<< Siempre que reflexiono sobre este viejo oficio de juntar palabras, me acuerdo de esos chistes de náufragos en los que puede verse a un barbudo individuo en una minúscula isla escribiendo un mensaje  para luego encerrarlo en una botella y lanzarlo al mar. Porque escribir conlleva precisamente eso: uno nunca sabe a qué playa o a qué otro náufrago puede llegar. Y es que la nuestra es una actividad tan solitaria que, cuando uno se encuentra con un lector que le dice "tal frase de su libro me ayudó en un momento duro" o tal artículo "se lo he mandado a todos mis amigos porque es lo que yo siempre quise decir y no sabía cómo", se piensa con infinita satisfacción: "Qué alegría, esta botella al menos no se estrelló contra las rocas, hay alguien por ahí a quién le llegó el mensaje" y, entonces, se siente uno el náufrago más feliz del mundo>>.
                                                 "Mensaje en una botella" Carmen Posadas
                                                 Pequeñas infamias - XLSEMANAL 19 de junio de 2011
                                                

22 septiembre 2011

#1. EL TIEMPO ENTRE COSTURAS María Dueñas



Una época convulsa
Una mujer que ha tenido que aprender a levantarse y reinventarse.
Una novela con diferentes ritmos, lo que al fin y al cabo es... 
      ¡la vida misma!


La República, la Guerra Civil, la Posguerra, la II Guerra Mundial... tiempos de nuestra historia a los que, últimamente,  parece recurrirse una y otra vez para recrear en fotogramas o en papel vidas de personas que verdaderamente estaban ahí, o de personajes nacidos del ingenio de un creador.


Personalmente, me parece un escenario de lo más interesante. Un momento histórico que no me canso de oír de bocas que saben de primera mano de lo que hablan, que no me canso de leer de la pluma de aquellos que tras un arduo trabajo de documentación inmortalizan en páginas que no dejo de pasar, que no me canso de ver en movimiento en el 7º arte o en su hermana pequeña (la televisión). Y es que, disfruto intentando averiguar cómo pudo haber sido la vida entonces en los distintos puntos de la geografía española de aquel tiempo. ¿Por qué? porque no deja de forma parte de nosotr@s. 


En "El tiempo entre costuras" María me sitúa en un nuevo lugar fuera de la península y culturalmente muy diferente: Marruecos. Y me abre la mente a un nuevo punto de vista: el de todos los españoles afincados en el Protectorado. El de aquellos que ya vivían allí antes del 36 y el de los que llegaron huyendo del horror.