22 septiembre 2011

#1. EL TIEMPO ENTRE COSTURAS María Dueñas



Una época convulsa
Una mujer que ha tenido que aprender a levantarse y reinventarse.
Una novela con diferentes ritmos, lo que al fin y al cabo es... 
      ¡la vida misma!


La República, la Guerra Civil, la Posguerra, la II Guerra Mundial... tiempos de nuestra historia a los que, últimamente,  parece recurrirse una y otra vez para recrear en fotogramas o en papel vidas de personas que verdaderamente estaban ahí, o de personajes nacidos del ingenio de un creador.


Personalmente, me parece un escenario de lo más interesante. Un momento histórico que no me canso de oír de bocas que saben de primera mano de lo que hablan, que no me canso de leer de la pluma de aquellos que tras un arduo trabajo de documentación inmortalizan en páginas que no dejo de pasar, que no me canso de ver en movimiento en el 7º arte o en su hermana pequeña (la televisión). Y es que, disfruto intentando averiguar cómo pudo haber sido la vida entonces en los distintos puntos de la geografía española de aquel tiempo. ¿Por qué? porque no deja de forma parte de nosotr@s. 


En "El tiempo entre costuras" María me sitúa en un nuevo lugar fuera de la península y culturalmente muy diferente: Marruecos. Y me abre la mente a un nuevo punto de vista: el de todos los españoles afincados en el Protectorado. El de aquellos que ya vivían allí antes del 36 y el de los que llegaron huyendo del horror.


Pero, si tengo que destacar algo que me haya gustado de esta novela dejando de lado su ambientación, es su protagonista: Sira Quiroga



La transformación de Sira a lo largo de la historia, de "su historia", no me ha resultado ajena a la que tantas personas con una vida difícil experimentan. Y si no lo hacen, es porque finalmente se han visto vencidas por sus circunstancias. No hablo de vidas concretas, ni de cambios concretos; sino de la lucha por salir del "agujero" al que se ha caído, por demostrarse a uno mismo "que se puede", por reinventarse y superarse cuando parece que todo esta perdido.

Mientras acompañaba a Sira en su andadura, hubo momentos de felicidad, momentos de tranquilidad en los que todo parecía simplemente "estar", momentos de tensión y peligro, momentos de profunda tristeza... ira... inseguridad... Experimenté sus altibajos que, dejando de lado las razones de los mismos, tanto se parecían a los míos propios (en definitiva, a los de cualquiera) y que me mantuvieron en deseos de llegar al siguiente capítulo. 

Lo confieso, me encantan los buenos personajes femeninos, por pura afinidad supongo. Y Sira Quiroga ya tiene su hueco en ese rincón del corazón donde habitan aquell@s que existieron entre las páginas de un libro y me conquistaron.




"La normalidad no era más que lo que mi propia voluntad, mi compromiso y mi palabra aceptaran que fuera y, por eso, siempre estaría conmigo. Buscarla en otro sitio o quererla recuperar del ayer no tenía el menor sentido"

"Cada ola trajo consigo un recuerdo, una estampa del pasado: memorias de la joven que un día fui, de mis logros y temores, de los amigos que dejé atrás en algún lugar del tiempo; escenas de otras tierras, de otras voces. Y sobre todo, el mar me trajo aquella mañana sensaciones olvidadas entre los pliegues de la memoria: la caricia de una mano querida, la firmeza de un brazo amigo, la alegría de lo compartido y el anhelo de lo deseado".


                     EL TIEMPO ENTRE COSTURAS 
María Dueñas

2 comentarios:

  1. Para reseña me quedo con la tuya que me encanta yo solo decir que me gustó mucho y la recomiendo. un abrazo

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    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, Amaia, eres muy generosa. Sí, yo también recomiendo esta lectura, es una historia muuuuy bonita.
      Un besito

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