04 marzo 2012

UNA ASPIRINA PARA EL ALMA



 Cerré la puerta de la calle, me quité el abrigo y los zapatos, lancé el bolso encima de la cama y me dejé caer en el sofá. La guardia me había dejado exhausta y con sobredosis de realidad. Había desenlaces a los que no lograba acostumbrarme.
A duras penas me levanté y, tratando de no pensar una y otra vez en la noche pasada en el hospital, me puse el pijama y me preparé una taza de té. No tenía sueño y sabía que no caería en los brazos de Morfeo mientras no lograra darle esquinazo a mis pensamientos. No podía llamar a nadie: había finalizado mi jornada laboral en el mismo momento en el que se iniciaba la de los demás. Podía encender el televisor pero odiaba la programación mañanera, así que me acerqué a la estantería del salón y cogí un libro al azar. Hacía tanto que no leía… que no… ¡que no nada! pues no recordaba la última vez que había habido huecos en mi planning semanal.
Y así, en silencio, ese pequeño nuevo amigo calentó mi regazo y se dejó acariciar. Abrió su corazón y tomó mi mano adentrándome en otra vida, en otra realidad. Embargó mi alma con sentimientos que no eran míos, inundó mi mente con preocupaciones ajenas y sacudió mis nervios con la incertidumbre de un futuro ya pasado, un destino inalterable contenido entre mis manos y que iba descubriendo página a página.
Obra de Cristina Godoy
¿Un destino inalterable? ¿Acaso todo estaba escrito? ¿Y si nuestras vidas no fueran más que novelas? Sí, novelas, unas pasando inadvertidas y otras convirtiéndose en best-sellers. Pero entonces… ¿cuál era mi papel? ¿Acaso lo sucedido aquella noche estaba marcado? No podía dar credibilidad a esa teoría porque mi vocación no tendría sentido pero… por unas horas iba a permitir que esa idea me acunara y diluyera la pena, el cansancio y la culpa que sentía aun siendo consciente de mi inocencia. Iba a consentir que fuera mi aspirina para el alma logrando, solo así, rendirme al sueño. 


Safe Creative #1301220072259



                                                                   Ilustración de Cristina Godoy:

2 comentarios:

  1. Bello título y bella historia, sigo recorriendo tus rincones de inspiración ya que soy nueva en tu blog y me he perdido de varios post anteriores. Muy buen relato guapa!

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    1. ¡Me alegro de que te haya gustado Lou!
      Mientras tú exploras mis rincones de inspiración yo hago lo propio con tu blog, jejjje. También me he perdido muchos post ;-)

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