31 octubre 2012

VIVIR MURIENDO * bordando para Adictos a la Escritura

¡Hola tejedores!

He comenzado a participar en la plataforma ADICTOS A LA ESCRITURA y
estoy encantada.

 

Es una oportunidad fabulosa de compartir mi pasión con otros bordadores de historias pero, sobre todo, de superarme a mí misma en este vicio de
tejer ideas y coser palabras.

El funcionamiento es sencillo, cada mes se abre un proyecto nuevo. 
¿Qué significa? 
Pues que fruto de un proceso de votaciones saldrá elegido un tema
sobre el que tendremos que escribir.

Y ahora os preguntaréis...
¿Cuál es el tema de este mes?
Os daré una pista


Como no podía ser de otra manera... ¡¡HALLOWEEN!! 

Concretamente nuestro relato debe abordar el concepto primigenio de la festividad, es decir,  la noche en la que el mundo de los vivos y de los muertos se mezclan. Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el de los muertos se estrechaba con el cambio de estaciones, permitiendo a los espíritus pasar a través de ella.

En mi última locura TRUCO O TRATO, publicada en la Revista Palabras de este mes, os comenté el reto que supuso para mí tejer una historia con unos colores que nunca, nunca, había utilizado. Pues bien, ¡repetimos!
Espero que os guste

 PROYECTO DE OCTUBRE: LOS DOS MUNDOS


«Muerta en vida», ese es el calificativo más frecuente que he recibido durante los últimos meses. Hablan a mis espaldas, piensan que no les oigo, ¡como si el dolor también me hubiera vuelto sorda! No me importa, nada me importa, sólo lamento no estar de acuerdo. ¿Muerta? Si eso fuera cierto no sentiría nada, no padecería la frialdad de esta pena helándome las entrañas y convirtiéndolas en escarcha quebradiza. Estoy a punto de romperme por dentro y ese “a punto” es la tortura de cada día.
Muerta. No, no estoy muerta aunque debería estarlo pero carezco de la valentía suficiente para hacer lo que hay que hacer. Él sí está muerto, y esa certeza abre mis venas en canal desangrándome eternamente.
Los días pasan pero me resultan todos iguales. No he vuelto a trabajar, Depresión Postraumática dicen. Yo digo: castigo y bien merecido. No salgo, apenas como, nunca tomo la mano que me tienden mis familiares y amigos. Mi sino es consumirme sin más.
Y hoy, hoy es «la noche de los muertos vivientes» y el apelativo me roba una sonrisa sarcástica. Nunca me ha gustado esta festividad tan poco nuestra pero no puedo evitar acercarme a la ventana a observar la tétrica algarabía: brujas, fantasmas, Frankensteins, zombis… Me quedo absorta contemplando esa alegría tan ajena y entonces… lo veo. Mis ojos no pueden estar más abiertos, mi boca suelta un gemido y mi escuálido cuerpo tiembla. No,  ¡no puede ser posible!
Lleva la misma ropa que la fatídica noche y su rostro irradia la misma ternura que me regaló todos los años que estuvimos juntos. Se acerca lentamente a la ventana y su palidez me ciega pero me esfuerzo por mantener mis ojos abiertos. Me mira fijamente y su gesto cambia mostrando preocupación. Levanta su mano y la apoya suavemente sobre el cristal de mi ventana, yo hago lo propio acercando la mía a la suya sin dejar de mirarle y sin poder evitar que las lágrimas se desborden por mis mejillas.

−Mi amor, tú no tuviste la culpa −dice acariciándome con la mirada−. No tuviste la culpa.

Su voz me llega en un susurro, lejana pero directa al centro de mi dolor. Miles de imágenes se suceden en mi mente: las risas, los besos, los planes, el coche, unos faros, un volantazo, el quitamiedos, la oscuridad… Me derrumbo, los sollozos me ahogan, el llanto me nubla la vista y lucho desconsoladamente por deshacerme de las lágrimas que se cuajan sin descanso en mis ojos impidiéndome verle con nitidez. Cuando por fin lo consigo ya no está. Me quedo pegada al cristal durante horas pero… ya no está. La realidad me golpea despiadadamente, su ausencia vuelve a inundarme, pero ahora una semilla de esperanza rebusca entre los restos de tierra fértil que aún luchan por no volverse yermos en mi interior: el anhelo de volverle a ver el próximo Halloween.


Safe Creative #1301220072259








Imagen del relato: desesperación de Mari Martinez


29 octubre 2012

IMM#2 - Nuevas prendas en mi armario




¡Hola costureros!

Mi armario sigue creciendo y yo... encantada de compartir con vosotros mis nuevas prendas.

Como en el primer IMM, tengo tejidos en su formato más moderno y también tradicionales, 
¡empecemos por éstos últimos!

26 octubre 2012

#26. IRLANDA de Espido Freire


IRLANDA encarna el debut de Espido como escritora en 1998. La historia se presenta como una novela en la que la belleza, la crueldad y presentimientos recrean un atmósfera inquietante e irresistible y, la verdad, no puedo estar más de acuerdo.



«Irlanda es una novelita perversa»
                         Espido Freire

24 octubre 2012

ÁNGELES IBIRIKA en nuestro acerico #ENTREVISTA


Autoras en la Sombra nos la presenta así:

Ángeles Ibirika, la mayor de cuatro hermanos, es una mujer sencilla que adora la naturaleza, los animales, la tranquilidad. Vive en el campo, junto al amor de su vida y sus hijos, Aitor e Irati. Amante de los placenteros momentos de lectura, disfruta de modo especial creando sus propias novelas. 
Dirigió durante años su propia librería hasta que el deseo de ser madre, por segunda vez, le llevó a dejar todo lo que pudiera mantenerla apartada de sus hijos.  Cuando éstos dejaron de necesitarla, comenzó a narrar las vidas de los personajes que conviven en su pensamiento. No les puedes escuchar eternamente y no escribir lo que te cuentan, asegura mientras, seguramente, su cabeza entreteje su siguiente historia.


 Un Club de Lectura me condujo a sus novelas.

Sus historias, su cercanía y humanidad, me han convertido en una de sus más fervientes admiradoras, así que... era inevitable que ansiara ensartarla en mi acerico. 

Muchísimas gracias, Ángeles, por aceptar mi invitación y regalarme tu tiempo.

¿Sentís curiosidad? ¿Queréis saber un poquito más de ella?
Aquí os dejo la entrevista, ¡espero que os guste!

1.- En tu blog podemos leer “deja que tus dedos escriban eso que les dicta tu corazón” ¿Qué les dicta el tuyo?

Historias en las que se implican  sentimientos. Creo que las mayores aventuras que vivimos cada día son las que afectan a nuestras emociones. Todo lo demás es secundario.

2.- Tus tres novelas están llenas de romanticismo y ya has adelantado en otras entrevistas que seguirá siendo así pero ¿cómo lectora te sumerges en otros géneros? ¿Si tuvieras que recomendarme una lectura cuál sería?

Como lectora me sumerjo en toda clase de géneros. Todos me gustan, siempre y cuando consigan provocarme emociones intensas. Los que simplemente me cuentan una historia, por muy maravillosa que esta sea, si no me remueve algo por dentro no entra a formar parte de mis favoritas.
Recomendar una sola me resulta difícil. Ahora mismo me viene a la mente Khaled Hosseini, tal vez porque sigo esperando ansiosa su tercera novela. Las dos primeras, Cometas en el cielo y Mil soles espléndidos, me encantaron porque son historias duras pero narradas con mucha sensibilidad y sentimiento. Otra novela que me parece una obra de arte, es Expiación, de Ian Mcewan. Es una historia perfecta con un final cerrado perfecto.

3.- Te decidiste a dar el salto a la publicación gracias al empujón de tu profesor en un taller literario ¿Crees en la importancia de formarse en técnicas de escritura? ¿Un escritor nace o se hace?

Tal vez un poco de las dos cosas. Creo que a escribir se aprende leyendo y escribiendo, pero hay una parte que tienes que llevar tú dentro. Y esa parte, que es tu propia voz y tu propio color, para bien o para mal te va a diferenciar del resto de escritores.
Siempre agradeceré a José de la Rosa, que me dio las clases, que me enseñara a mirar con otros ojos lo que yo escribía como simple hobby, y que me animara a hacer algo que jamás hasta entonces me había pasado por la mente: presentar mi manuscrito a una editorial.

4.- Escribes a mano y buscando que lo que surge de tu pluma te emocione al releerlo. En un mundo en el que TODO se digitaliza  esa vuelta a los orígenes, bajo mi punto de vista, impregna de aún más intimidad tus historias. Una vez finalizada la novela, ¿guardas los manuscritos?

Los guardaba al principio, bien ordenados. Pero, sí ya es complicado encontrar sitio para los libros, no imaginas el caos que es tener cientos de folios y cuadernos.  Ahora me deshago de ellos una vez que se ha publicado la novela y tengo el libro en casa.

5.- Y a la hora de transcribirlos… ¿tecleas del tirón o aprovechas para revisarlo y tal vez incluir modificaciones de última hora?

Me gusta teclear cada tarde lo que he escrito por la mañana. Normalmente es una escena o dos. Y me resulta inevitable revisar y corregir algunas cosas a la vez que transcribo: una frase que no me gusta cómo ha quedado, una palabra que no encierra exactamente lo que quería expresar… Nada de importancia, pero sí cosas que perfeccionan ese primer volcado que he hecho en papel, haciendo que el borrador sea más presentable.

6.- ¿Cómo surgen las historias? ¿Las musas te visitan o sales tú a buscarlas? En los inicios de Donde siempre es otoño, cuyo protagonista también es escritor, vivimos con él el “síndrome de la hoja en blanco” ¿Alguna vez te has visto tú también en esa tesitura? ¿Cómo superas los bloqueos si es que los tienes?

Las historias me surgen de maneras diferentes. A veces llegan como un fogonazo cuando no las espero, y otras tengo que ir a buscarlas. Mis bloqueos no suelen ser los típicos de no saber cómo continuar. Son más bien de no dar con la forma en la que quiero contarlo. Si no tengo el día, puedo escribir una escena completa y al leerla comprobar que no desprende la magia necesaria. Ese es mi bloqueo, porque entonces tengo que olvidar lo que he escrito para poder hacerlo de nuevo, dándole esta vez la emoción que busco. Acostumbro a solucionarlo alejándome del papel y haciendo otras cosas. Si es necesario durante días (risas)

7.- En tu novela Antes y después de odiarte queda patente que línea entre el amor y el odio a veces es milimétrica ¿Qué es lo que más amas y lo que más odias de esta pasión que es escribir?

Amo el privilegio que supone poder inventar otras vidas partiendo de la nada. Si resulta apasionante leer, crear y dar forma a esas historias es algo increíble.
Odio… En realidad no odio nada de esta profesión. Es dura, agotadora, te roba mucho tiempo que podrías dedicar a miles de cosas. Pero, no. No odio nada. Me apasiona demasiado como para eso.

8.- De jovencita escribías poesía ¿sigues cultivando esa vena?

Dejé de escribir poesía antes de comenzar a narrar historias. Y no he retomado aquella afición. Tengo agrupadas en un libro todas cuantas escribí. O más bien debería decir que es mi hija quien las tiene. A veces, cuando veo que ella las lee, antes de que vuelva a guardar el libro yo también releo alguna, y me emociono. Encierran la historia de mi adolescencia y mi juventud, y me transportan a muchos momentos importantes (risas)

9.- Tres novelas a tus espaldas: Entre sueños, Antes y después de odiarte y Dónde siempre es otoño ¿Estás trabajando en una cuarta? Si es así… ¡Yo ya estoy con la miel en los labios! ¿Podrías adelantarnos algo?

Estoy a unas mil palabras de terminar una novela de la que no puedo decir el título, porque aún no lo tengo. Por primera vez me ocurre esto de llegar al final sin haberlo encontrado. Está ambientada en Bermeo, y es la historia de un hombre que, después de diecisiete años de ausencia y de silencio, regresa a la casa de su padre con un hijo de siete años y un perro adoptado. Es una historia más tranquila que las dos últimas. Espero de corazón que os guste.

10.- ¿Qué consejo le darías a quienes están empezando en esto de “tejer historias”?

Yo estoy más para recibir consejos que para darlos, así que perdonar que me tome el atrevimiento.
Creo que, quienes pretendemos escribir, lo primero que tenemos que hacer es leer, leer, leer… Se aprende leyendo, escribiendo y por supuesto corrigiendo.
 Cuando yo escribía mis primeras novelas, las daba por terminadas en cuanto ponía la palabra fin. Después descubrí que el verdadero proceso de escribir está en la corrección. Antes de enviar nuestro manuscrito, a una editorial, debemos corregirlo intensamente. Primero la trama, asegurándonos de que funciona. Y después el resto, palabra a palabra, frase a frase, párrafo a párrafo y escena por escena. Debemos tener en cuenta que, de las primeras frases de nuestra novela van a depender que en la editorial la desechen o quieran seguir leyéndola. No parece muy justo, pero nos lo jugamos casi todo en esas primeras letras.

 Muchísimas gracias por dedicarme tu tiempo
Muchísimas gracias a ti por este rato tan agradable que he pasado contigo. 
Ha sido un verdadero placer que me encantará repetir cuando quieras.





21 octubre 2012

ESTRENÁNDOME CON LOS SORTEOS




¡Hola costureros!

Sí, habéis leído bien, si hace poquito me estrenaba con los IMM hoy toca con los ¡SORTEOS!



Y ¿qué prenda pongo a vuestra disposición?...


¿QUÉ OCURRE CUANDO LO TIENES TODO Y QUIERES MÁS?
Características del tejido
416 páginas
ISBN: 978-84-08-03094-2
Presentación: Rústica con solapas
Editorial: Planeta 

Harry y Madeleine Winslow son una atractiva pareja de clase alta y cuentan con un exclusivo círculo de amistades. Su idílica existencia se acaba cuando entra en sus vidas la joven Claire, aportando frescura y encanto…, tanto que incluso el hasta entonces fiel y modélico marido, Harry, cae en sus redes e inicia con ella una tórrida relación. Moderna, sexy, urbana, ardiente, sofisticada, erótica, cosmopolita e indiscreta. ¿Cuánto crees que puede durar la fidelidad?






¿QUÉ TENÉIS QUE HACER PARA PARTICIPAR?

El único requisito indispensable es seguidor del blog (+5 puntos)
y comentar esta entrada indicándome que deseáis participar =D 

¡¡Y si no te interesa también puedes comentar!! ;)
Estas en tu casa.

Si os animáis a llevaros el banner del sorteo (+10 puntos) 
dejadme en el comentario el enlace de vuestro de blog.




El envío del libro queda reducido al ámbito nacional (España), pero si alguno de los que os encontráis en el extranjero tiene a algún conocido en España que se lo pueda recoger que no dude en participar.

Tenéis hasta el 21 de noviembre para apuntaros, el día 22 publicaré la lista de los participantes y el 23 llevaré a cabo el sorteo a través de RANDOM. Tendréis 24 horas desde la publicación de la lista de participantes para advertirme acerca de cualquier error que observéis ;D


¡MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS!
Por seguirme, por leerme, por comentar, por... ¡estar ahí!



18 octubre 2012

BOLA 8 de LionQueen

¡Hola costureros!

Aquí me tenéis de nuevo. Mi colección de tapetes parece no tener fin y eso... ME ENCANTA.

Hace meses descubrí el blog DONDE LLORAN LAS LIBÉLULAS y no pude más que rendirme a los pies de las palabras de LionQueen (su administradora) en su entrada RECUERDOS.

Sí, me cautivó la forma en que tejía esas palabras hasta el punto de no poder evitar mencionarla en uno de "MIS BOTONES". Hoy ese botón es la segunda labor con más ganchillo de mi rincón.



Pues bien, donde antes lloraban las libélulas ¡ahora ríen! Y la misma aguja de la que salían bordados que me conquistaban, siguen regalándome labores que no puedo evitar compartir. 

BOLA 8
Por LionQueen


Son las dos y poco de la madrugada. Estaba sumergida en un libro cuando ocurrió. Fue tan extraño que tuve la necesidad de plasmarlo en alguna parte. Dónde sino.

Estaba pensando que me encanta haber retomado la lectura de ese libro que hace tanto tiempo comencé a leer y que no pude acabar. Ojeaba sus hojas cuando de repente se deslizó entre sus páginas una fotografía, llegando a mis manos.

Las fotografías son como las portadas de libros; libros que cuentan historias. Ésta en concreto trata de una historia que recuerdo con tanta ternura como dolor, que se me antoja tan bella como lacerante...

Desgarradoramente hermosa.

Una de esas historias que dejan una sonrisa en los labios y párpados que esconden una mirada de soslayo.

"Eres como la bola 8 del billar. Cuando te vas, ya no tiene tanta gracia el juego..."

No lloro, de verdad que no. Es una tristeza que no se borra con lágrimas. Y sin embargo, tampoco desearía volver a aquel entonces. Es la aceptación del paso del tiempo. La alegría de un pasado vivido, de la consciencia de un corazón que puede recordar y que, más importante aún, se reconoce el derecho a seguir latiendo y amando. 


Que late y ama y a veces, recuerda.



"Las fotografías son como las portadas de los libros,
libros que cuentan historias"

¿Quién no ha vivido un momento parecido?




Enlázate a su blog y a su entrada ^_^




15 octubre 2012

#25. MISIÓN OLVIDO de María Dueñas






Comencé Mision Olvido llena de expectativas, la primera labor de María Dueñas (El tiempo entre costuras) me había conquistado y me moría de ganas por abrigarme con otra de sus prendas.

¿Y qué paso?

Pasó que MISIÓN OLVIDO es un tejido diferente y 
tal vez por ello incomprendido,
aunque punteado con igual maestría.

12 octubre 2012

NOVEDADES POR DESCUBRIR



¡Hola a todos!

Hace unos días, revisando la bandeja de entrada de mi correo electrónico, me topé con una nueva labor de esas cuya aguja intenta abrirse camino en esto de tejer ideas y coser palabras, una aguja cuyas costuras no  están en primera línea del escaparate. 








Dos mundos distintos 

Dos sueños

La medalla de oro olímpica 

Y una amenaza terrorista que afrontar 


Tim Braddock procedía de una familia humilde de Texas y Samantha Davis de una familia acomodada de Minnesota. Él corría como el viento y ella patinaba de forma sublime. De su esfuerzo personal crearon algo único. Sus destinos nunca se hubieran cruzado, pero una terrible tragedia los unió. Ambos se habían enfrentado a todos los desafíos; sin embargo, la peor de las amenazas caería sobre sus vidas de una forma inevitable, cambiándolo todo para siempre.

En un tiempo en el que los símbolos lo eran todo para millones de personas, ellos se convirtieron en héroes. No buscaban riqueza, sólo la gloria olímpica y saborear el triunfo, desafiando sus propios límites, pero los acontecimientos les abocaron a una situación de vida o muerte, en la diana de un objetivo terrorista. En un lugar en el que los sueños lo eran todo, sus aliados surgieron donde menos los esperaban. 

Un relato de superación personal y segundas oportunidades, en medio de un panorama convulso azotado por el terrorismo islamista. Una novela que lleva al límite los ideales y las esperanzas y nos deja solos frente a nuestro destino y nuestros sueños.

Una extraordinaria historia de fe y esperanza.

Se pueden hacer pedidos en librerías, El Corte Inglés, Casa del Libro, Fnac y también en www.libreriasniperbooks.com


¿Qué os parece? ¿No pinta mal verdad? 
¿Alguno de vosotros lo ha leído ya o lo conocía?













09 octubre 2012

TRUCO O TRATO

¡Hola a todos!

Este mes la Revista Literaria Palabras ha dedicado su número a Halloween y, ni corta ni perezosa, me he animado a participar bordando un tejido con unos colores que no había probado hasta ahora.

Así que... aquí os dejo  una "nueva locura", espero que os guste:

TRUCO O TRATO

–¡Daniel! ¿Acaso has perdido la cabeza? –le respondió Claudia entre atónita y escandalizada. 

La determinación de la expresión y las palabras de Daniel le habían helado la sangre, si es que ésta podía perder más grados.

–Sí, hace algo menos de un año, Claudia. Y te recuerdo que perdí algo más que la cabeza –ironizó Daniel con una sonrisa entré pícara y maliciosa.

–Comprendo que es tu primer Halloween, que el dolor aún no ha perdido intensidad y que la oportunidad es muy tentadora pero, Dani, debes resistirte, por favor –suplicó ella.

–¡No! Como bien dices es mi oportunidad. La mejor que tengo, la única que tengo. Me mezclaré entre las almas que vagan buscando redención y pasaré inadvertido. ¿No lo comprendes? Será sencillo, es un día de mucho revuelo, el mejor para que nadie se dé cuenta de lo que voy a hacer.

–Si Él se entera… ¡Oh, Daniel! Si Él se entera el próximo año tú también buscarás redención, ¿lo sabes, verdad? Pedro no volverá a abrirte las puertas, bien sabes que no les gusta que participemos de este tipo de fiestas paganas –Claudia no se daba por vencida pero cada vez tenía menos esperanza.

–Lo sé y no me importa. Correré el riesgo. ¡Tengo que correrlo! ¡Necesito… necesito tocarlas! Sentir de nuevo los suaves cabellos de Isabel entre mis dedos y por primera vez las mejillas de mi pequeña Estela en las palmas de mis manos –dijo con desesperación mostrándoselas─, Ya no puedo conformarme con observarlas en la distancia, es como quedarse pegado al cristal de la tienda de dulces sabiendo que no tienes ni una moneda, es… una tortura –concluyó dejando caer sus brazos a ambos lados del cuerpo con rendición.

–Para mí tampoco ha sido fácil dejar a mis seres queridos, y comprendo que, tener que partir sin haber podido sostener a tu hija ha sido desgarrador pero, Daniel, te estás jugando mucho. ¡Si te ves obligado a vagar para toda la eternidad ya ni siquiera podrás observarlas! Piénsatelo, ¿vale? El dolor se mitigará, te lo prometo, ¡lo sé!, llevo más tiempo que tú aquí.

–No tengo nada que pensar –respondió tajante Daniel. Su rostro, de pronto endurecido, dejaba claro que no había marcha atrás.

Daniel estaba decidido a visitar a su esposa y a su hija. La muerte le había sobrevenido sin llegar a conocer a su pequeña y ya no le bastaba con contemplarla desde el mirador del cielo. La noche de Halloween era perfecta: miles de espíritus vagaban por los camposantos buscando su salvación, así que sería fácil mezclarse entre ellos y llegar a casa de Isabel y su hija, a su casa. Sólo había un problema, mejor dicho dos. El primero era que de ser descubierto tal vez ya no pudiera volver y tendría que enfrentarse a una eternidad que, sin duda, convertiría la actual en un azucarillo. Y el segundo residía en que, en este ir y venir de almas e invocaciones realizadas por inexpertos que se lo tomaban como un juego, el lado oscuro podía hacer acto de presencia y… en ese caso, nunca es conveniente pertenecer al otro bando. Pero Daniel estaba dispuesto a asumir todos los riesgos posibles y probables. Comprendía la preocupación de Claudia, ella lo había acogido y ayudado como una madre desde el principio conmovida por su drama personal, pero no estaba dispuesto a dejarse convencer.

Llegó el día y Daniel comenzó el descenso evitando la angustiosa mirada de Claudia. Cuando percibió el asfalto bajo sus pies se sintió aturdido: ¡ya no recordaba esa firmeza! Primero trató de ubicarse. Miró en derredor y, para su sorpresa y alegría, descubrió que no había calculado nada mal para ser novato y se encontraba en la urbanización donde había vivido desde su matrimonio con Isabel. Ahora, sólo tenía que buscar la casa.

Mientras caminaba no podía evitar maravillarse. Estaba conmovido por volver a sentir de un modo tan próximo la experiencia de la vida. Calabazas en las puertas, telas de araña en los porches, gorritos de brujas ocultando flequillos, pequeños zombis llenos de vitalidad, Frankensteins que no levantaban un palmo de suelo… Todos ellos ataviados con bolsas repletas de chucherías, caramelos y demás manjares infantiles. Una algarabía que ignoraba su presencia y que le hacía sentir «vivo» una vez más.


Y así, distraído, sin apenas darse cuenta del espacio recorrido ni del tiempo transcurrido se encontró con la casa de Isabel, con su propia casa. La emoción anudó su etérea garganta. Iba a hacerlo, por fin iba a hacerlo. Escudriñó los alrededores, la consciencia de que estaba incumpliendo las reglas le sacudió de pronto, con vehemencia, sin anestesia; y comenzó a temer por la posibilidad de que no todo saliera como esperaba. Sacudió la cabeza rápidamente en un intento de alejar sus ideas fatalistas. Por fin estaba donde quería y a punto de hacer lo que tanto ansiaba, así que abandonó su ensimismamiento y comenzó a avanzar hasta entrar en la casa.

Todo seguía igual que siempre. Reinaba el silencio, ¿y el aroma…? ¡Oh, sí! Podía percibirlo con tanta claridad que no tuvo más que cerrar los ojos para poder viajar en el tiempo, a un tiempo que sabía que ya no volvería. Aún conmovido por su capacidad para apreciar los olores, facultad que creía perdida, caminó despacio hasta la que fue su habitación parándose frente a todas las fotografías: algunas eran retales de momentos pasados y felices, y otras… otras reflejo de que la vida había seguido su curso aún a pesar de que él ya no podía seguirle el ritmo.

La puerta de la habitación estaba arrimada y podía ver la tenue luz de la lamparilla de noche. Por un momento el pánico se apoderó de él: ¿y si estaba despierta? Ella no podría verle pero… ¿podría soportar él esa imagen tan viva y no poder hablarle?, ¿sería capaz de acariciarla igualmente?, ¿sentiría ella algo? El aluvión de interrogantes lo aturdía así que decidió ponerle freno y seguir adelante. Si ahora se echaba atrás, se habría arriesgado para nada.

Empujó la puerta despacio y… allí estaba ella, dormida con Estela a su lado. No estaban bien arropadas, ni la postura de Isabel era la más cómoda, el sueño parecía haberles sobrevenido de forma inesperada. Se acercó con sigilo para no despertarlas, había olvidado por completo que él ya no necesitaba ser sigiloso entre los vivos. Estaba maravillado contemplando la estampa cuando por fin se decidió a hacer lo que había venido a hacer. Besó a Isabel en los labios. Sentirlos tan cálidos sobre los suyos tan gélidos le produjo… ¡tal excitación! que pensó que solo por eso Pedro ya le habría echado el cerrojo a las puertas del cielo y por primera vez se sonrió ante tal pensamiento. Isabel se removió pero no abandonó los brazos de Morfeo, así que Daniel continuó disfrutando del momento. Posó su mirada sobre Estela que dormía plácidamente succionando su chupete de vez en cuando. ¡Era tan perfecta! Tener tan cerca ese pedacito de su ser… ¡era una experiencia única! Sí, se parecía a él, o al menos eso quería creer porque así sentía que una parte de sí mismo no había abandonado a Isabel. Le acarició sus mofletes de retoño y percibió el olor a nueva vida. Cerró los ojos. ¡Por fin había podido experimentar lo que tanto ansiaba! Pero cuando volvió a abrirlos…

–¡Truco o trato!

Daniel se giró sobresaltado y ahí estaba, ataviado con el más elegante de los trajes y una corbata roja que hacía juego con unos ojos penetrantes que, una vez te conectaban, impedían que pudieras fijarte en otra parte de su cuerpo. Se había dado el segundo de los problemas posibles y probables, y al darse cuenta de ello, Daniel sintió que el suelo se abría bajo sus pies.

–Hola, Lucio

–Vaya, veo que me has reconocido y… ¿a qué debo el honor? –preguntó aproximándose.

–Yo preguntaría más bien a qué debo yo el honor –respondió Daniel armándose de valor al sentirle más cerca, demasiado cerca.

–No juegues conmigo, angelito – respondió Lucio entre amenazante y socarrón.

–No soy un ángel –le corrigió Daniel secamente.

–Bueno… bueno… tecnicismos… para mí todos sois angeluchos que aletean entorno a Él –aseveró Lucio condescendiente.

–No somos…

–¡No sigas por ese camino blanquito! Hoy no es el mejor día para cabrearme. Los discípulos de tu jefe llevan flores a sus muertos y otros hacen fiestas ridículas, pero tú y yo sabemos que lo que anda suelto por ahí tal día como hoy no te deja en muy buen lugar si tienes en estima tu alma.

–¿Qué es lo quieres? Porque imagino que no se trata de una visita de cortesía –Daniel quería llegar de una vez por todas al fondo del asunto. Ya le habían advertido de lo enredantes que podían resultar sus palabras y no quería verse abocado a no poder salir de su maraña de intrigas. Lucio era tema de conversación frecuente, así que la ventaja con la que jugaba es que conocía parte de sus estratagemas.

–Vamos… vamos… Daniel… No hace falta ser tan frío. ¡Oh, es verdad! –exclamó tapándose la boca una mano. Se me olvidaba que ahí arriba no os sobran grados precisamente. A lo mejor deberías plantearte arrimarte al calor de mi hoguera –insinuó, mirando fijamente a Daniel con sus ojos llameantes.

–No, gracias. Si es eso lo que buscas pierdes el tiempo conmigo –Daniel empezaba a impacientarse así que optó por llevar a Lucio donde quería de una vez por todas.

–¡Oh! Me enterneces, Daniel. ¡Menuda firmeza! Veamos si sigues pensando igual cuando acabemos esta conversación

–Te repito que no me interesa –insistió Daniel y se dispuso a abandonar la habitación. Tener a Lucio en el mismo lugar donde su mujer y su hija dormían plácidamente le ponía los pelos de punta.

Lucio le agarró con firmeza el antebrazo justo en el momento que pasaba a su lado intentando rebasarle.

–Son preciosas, ¿verdad? –dijo sin apartar la vista de ellas ni disminuyendo la presión de su sujeción. Sus ojos volvían a brillar con la intensidad del fuego.

Daniel se zafó de su agarre y, apretando los puños con fiereza, respondió amenazante.

–Ni se te ocurra acercarte a ellas, ni te plantees siquiera la posibilidad de…

–¿La posibilidad de qué, Daniel? ¡No seas ridículo! En realidad, ellas no me interesan, me interesas tú.

–¿Yo? ¿Y por qué yo? Camélate a alguno de los andan por ahí buscando ser exculpados. Hoy los encontrarás a montones y seguro que sabrás cómo llevarlos al huerto –La alusión de Lucio a Isabel y Estela le había sacado de sus casillas.

–¿Qué por qué tú? Sencillo. Disfruto mermando Su gru-pi-to –respondió dibujándose en su rostro una sonrisa maquiavélica–, y tengo algo que ofrecerte que estoy seguro te resultará más que interesante –añadió.

–No lo creo –dijo Daniel con firmeza.

–¿Has disfrutado de estos minutos con tus chicas?

Daniel abrió los ojos como platos, la furia le invadía de tal forma que fue incapaz de articular respuesta alguna.

–En realidad, no necesito que me contestes. Lo sé. Tengo la certeza absoluta de que ha sido unos de los mejores momentos que has… ¿vivido? desde que estiraste la pata. Y, ¿sabes?, conmigo no tendrías que esconderte para disfrutar de esto –acompañó sus persuasivas palabras de la extensión de su mano en dirección a la cama.

Daniel se quedó boquiabierto. Debería haber previsto que iba a tentarle con lo que más deseaba y… ¡qué difícil era manejar esa tentación!

–No conseguirás embaucarme, Lucio –afirmó con menos convicción de la que había mostrado hasta ahora.

–¡Oh, vamos, Daniel! No quiero embaucarte. He sido claro contigo al llegar: truco o trato. Te acabo de explicar qué gano yo y qué consigues tú con el trato. Y, entre nosotros, angelito –se aproximó al oído de Daniel y continuó en un susurro– no querrías saber en qué consiste el truco.

Un escalofrío recorrió la espalda de Daniel, sabía que consistiera en lo que consistiera, su mujer y su hija no saldrían bien paradas.

–Si les haces algo, entonces jamás me conseguirás ─dijo desesperado.

–¿Con quién crees que estás hablando? ─Lucio comenzaba a perder la paciencia–. ¡¿Acaso crees que me importa?! Si no llegamos hoy a un acuerdo, llevaré a cabo mi «plan B» en el que ellas tienen un papelón y me olvidaré de ti para siempre. Te advierto que yo no doy segundas oportunidades –afirmó con una mueca cruel que suavizó para luego continuar–: No te entiendo. Daniel, te estoy ofreciendo disfrutar de ellas para siempre a cambio ¿de qué?, ¿de pasarte al bando caliente? Vamos… ¡no es para tanto! No lo pienses, Él será incapaz de mejorar mi oferta.

Daniel no podía creerse que estuviera en esa situación. Claudia le había advertido del castigo que los suyos podrían tenerle preparado, y se habían preocupado tanto por eso que habían ignorado otros peligros.

Entonces, la pequeña Estela comenzó a llorar despertando a Isabel. Ésta la acomodó entre sus brazos acunándola y calmándola. Daniel se vio absorbido por la escena. La voz de su mujer acarició sus oídos y los jugueteos de su hija alegraron su corazón. Verlas en movimiento era impactante, emocionante. La estampa era… ¡lo más bello que había visto desde que el tiempo ya no corría de igual manera! Sus ojos se humedecieron y supo que no había escapatoria: desconocía hasta que punto Lucio sería capaz de hacerles daño pero podía imaginárselo y no lo permitiría. Por otro lado, supo que desde el principio era capaz de vender su alma por ellas, por seguir disfrutándolas; y tuvo la certeza de que de entre todas las opciones que estaban a su alcance se entregaría al mejor postor. Muy a su pesar, Lucio ostentaba ahora mismo ese título.

–Lucio, prepara tu bolsa, intuyo que esta noche la llenarás de caramelos.

Y éste, triunfante, miró a Daniel con satisfacción. Se sentía hambriento, ardiente, exultante. Sabía que despertar a la niña era la mejor baza que podía haber jugado.



    Imagen cortesía de: http://www.freedigitalphotos.net




Safe Creative #1301220072259


Podéis disfrutar de esta labor y muchas más en:


 














06 octubre 2012

IMM#1 - Nuevas prendas en mi armario


¡Hola bordadores!

Aquí me tenéis, estrenando una sección que nunca pensé que crearía. ¿Qué por qué finalmente me he animado? Porque en este mes me han hecho llegar nuevas prendas que colgar en mi armario y, lo mínimo que puedo hacer es compartirlas con todos vosotros ^_^  Así que... ¡ahí va mi primer IMM!  



 Las dos primeras perchas guardan dos labores de líneas convencionales, es decir,  en papel ;)


de Laura Tejo
de María Dueñas



¿Os gustaría probarlas? 
¿Tenéis curiosidad por si es de vuestra talla?
Aquí os dejo toda la información 

02 octubre 2012

#24. MEDIANOCHE #1 de Claudia Grey


“Bienvenidos a Medianoche. […]
Algunos de ustedes ya han estado aquí antes.
Otros habrán oído hablar de la Academia Medianoche durante años, tal vez a sus familias,
y se han preguntado si alguna vez entrarían en nuestra escuela […]
En Medianoche no tratamos a nuestros alumnos como si fueran niños […]
Han venido aquí a aprender a manejarse como adultos del Siglo XXI, y así es como se espera que se comporten. 
Sin embargo eso no significa que Medianoche carezca de normas. 
La posición que ocupamos nos exige mantener la más estricta de las disciplinas.
Esperamos mucho de ustedes”

Hace poco menos de un año decidí sucumbir a la Saga Crepúsculo. Hasta ese momento mi única experiencia vampírica se reducía a la serie de televisión Buffy Cazavampiros, que me tuvo completamente enganchada varios veranos y cuyo protagonista: un vampiro atormentado (¿os suena? ;-D) ¡me tenía obnubilada! (aún me sigue costando verle en Bones con más color y menos dentadura =D). Pero  ahí comenzó y terminó todo mi contacto con esa temática. Así que cuando el éxito cosechado por Stephenie Meyer era ya indiscutible, a pesar de mis reticencias fundadas en que todo lo que mueve masas enloquecidas me da cierto reparo, sentí curiosidad y me animé a acurrucarme bajo esa manta que a tantos arropaba. ¿El resultado? Noches cortas, ojos vidriosos, y un mes de sedentarismo. ¡¡Tarde meses en sacarme a Edward, Bella y demás familia de la cabeza!! y me dejó con ganas de más del mismo estilo. 

Ahora os preguntaréis: ¿está reseñando Crepúsculo o Medianoche? La razón por la que os cuento todo esto es porque fueron esas ganas de más las que me empujaron a enredarme en los hilos de Claudia Grey.

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